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lunes, 12 de marzo de 2012

Código Internacional de Cuenta Bancaria IBAN y BIC


Lo prometido es deuda, y como prometí en el post anterior, en esta entrada seguiré adentrándome en el mundo de la codificación financiera, y lo haré hablando del código IBAN y el código BIC, seguro que os suena.
Ambos códigos son creados por el Comité Europeo de Estándares Bancarios (ECSB) y están encargados de facilitar las transferencias entre cuentas de distintos países.
El código IBAN (Internacional Bank Account Number) o (número internacional de cuenta), es un sistema de codificación de cuentas bancarias común para todos los países de la Unión Europea, y por consiguiente es el encargado de identificar la cuenta del beneficiario cuando realizamos una transacción internacional.
Piensa que cada país dispone de su propio sistema para codificar sus cuentas bancarias,  por lo que si no dispusiéramos de número IBAN sería  mucho mas complicado y lento que nuestro banco  identificase la cuenta de la persona o entidad a la que le queremos mandar el dinero. Podemos decir pues que este código homogeniza las cuentas de distintos países haciendo que cualquier transacción entre ellos se realice de forma automática.
 El código IBAN esta formado por 4 dígitos que se sitúan siempre justo antes del número de cuenta del beneficiario. Los dos primeros tienen carácter alfabético y su misión es la de identificar el país de destino, por ejemplo, en el caso de España seria “ES”. Los dos dígitos siguientes forman un código control que sirve para validar el IBAN y que podemos calcular utilizando un algoritmo matemático.
En formato electrónico el IBAN se representa sin ningún espacio de separación entre los dígitos, sin embargo, en papel se divide en grupos de cuatro caracteres separados por un espacio, siendo el último grupo de una extensión variable de hasta cuatro caracteres. En este ultimo caso siempre ira precedido de las iniciales IBAN
Existen multitud de páginas en Internet donde podemos calcular el IBAN a partir del número de cuenta, Banco Sabadell en su pagina Web ofrece una herramienta para tal fin.
El código BIC (Bank Identifier Code) o código swift, como también se suele conocer, sirve para identificar al banco del beneficiario de la transacción que realicemos, y por tanto es necesario junto con el código IBAN para poder realizar cualquier transferencia internacional.  Este código puede estar formado por 8 u 11 caracteres, dependiendo de si incluye o no los tres últimos dígitos que son opcionales e identifican a la sucursal de la entidad bancaria. En el caso de que no se incluyan estos dígitos la transferencia se dirigirá a la oficina principal de la entidad.  El resto de dígitos se agrupan de la siguiente manera:
-          Los cuatro primeros caracteres identifican el banco.
-          Los dos siguientes identifican al país.
-          Y los dos siguientes identifican a la localidad.
Si estas pensando en realizar una transferencia internacional tienes que tener presente que, además del número de cuenta con estos dos códigos, debes aportar los siguientes datos:
·        El concepto de la transferencia, cuando su importe supere 50.000 euros o su equivalente en divisas de la Unión Europea.
·        Modalidad de repercusión de gastos y comisiones bancarias: OUR, BEN o SHA, si bien en la mayor parte de las transferencias dentro de la Unión Europea, deberán ser necesariamente SHA.
·        Moneda de la transferencia. 
En próximas entradas hablaré de La Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) que es la zona en la que ciudadanos, empresas y otros agentes económicos pueden hacer y recibir pagos en euros, dentro de Europa, con las mismas condiciones básicas.

lunes, 5 de marzo de 2012

Código Cuenta Cliente


Cuando abrimos una cuenta corriente o de ahorro en una entidad bancaria, a esta se le asigna una numeración que es conocida con el nombre de “código cuenta cliente” o que usualmente conocemos como Número de cuenta.
Este es un código formado por 20 cifras que identifica de manera estándar a un producto financiero en todo el territorio español.
Se trata de un código, único e irrepetible, que identifica una cuenta determinada de un cliente concreto, por lo que su uso correcto es imprescindible para realizar operaciones con rapidez y seguridad. Sin su empleo resultaría imposible la canalización de los flujos de operaciones, dado su elevado número y el grado de automatismo con el que las mismas se realizan actualmente. Por consiguiente, es impensable pensar en realizar una transferencia, emitir un pagare o realizar un contrato de depósito o un préstamo… sin incluir este código.
Esta numeración, que cabría pensar que esta puesta al azar, ofrece mucha información. El código a su vez se agrupa en conjuntos o grupos de dígitos que expresan un significado concreto. A continuación explicaré cada uno de estos grupos:
  • Los cuatro primeros dígitos corresponden al código de la entidad financiera y esta asignado por el Banco de España. El empezar de los mismos determina el tipo de entidad al que se refiere: 0 y 1 para bancos comunitarios o extracomunitarios, 2 para cajas de ahorros, 3 Cooperativas de crédito…etc.
  • Los cuatro siguientes dígitos corresponden al Código de la oficina en la que esta formalizado el contrato. Este código lo asigna la propia entidad financiera a cada una de sus oficinas.
  • A los siguientes dos dígitos se les conoce como Código de control, y se calcula con un algoritmo matemático que da validez e integridad a los 20 dígitos del número de cuenta, es decir, sirve para verificar los códigos de Entidad y Oficina, en relación con el Número de Cuenta Interno. El primero de los dos dígitos se calcula a partir de los 8 primero números del código de cuenta y el segundo a partir de los 10 últimos dígitos del número de cuenta.
  • Los 10 últimos dígitos conforman el  Número de cuenta Interno, que se asigna por la entidad a cada producto y que incluye todos los identificadores de índole interna (Tipo de producto financiero…).
En próximas entradas hablaré de otras formas de codificación utilizadas en el lenguaje del sistema financiero

viernes, 2 de marzo de 2012

Tasa Anual Equivalente


En el mercado existe un gran abanico de productos financieros entre los que podemos optar en cada momento (prestamos, créditos, hipotecas…etc) pero una vez determinado el tipo de productos que necesitamos, ¿Cómo sabemos cual es el que mas nos interesa?. Hoy me gustaría hablaros del TAE (Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva).
El TAE es un indicador expresado en tanto por ciento anual que revela el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero. Incluye para su cálculo no solo el tipo de interés, sino además los gastos y comisiones asociados a la operación. Por esta razón, podemos decir que este indicador homogeniza sobre una base anual las diferentes alternativas de inversión, convirtiéndose en el indicador mas importante y la base de referencia del consumidor medio para comparar inversiones diferentes de forma rápida y con garantías. Por este motivo el Banco de España, obliga a incluir este índice desde el año 1990 en todos los anuncios y en todos los folletos de cualquier producto financiero, como publica la norma 8/1990 sobre “Transparencia de las operaciones y protección de la clientela”.
El cálculo de la tasa anual equivalente está basado en el tipo de interés compuesto y en la hipótesis de que los intereses obtenidos se vuelven a invertir al mismo tipo de interés. Es decir, que poniendo como ejemplo el caso de un depósito a plazo fijo, al dinero que teníamos en un principio le debemos sumar el dinero que generarían los intereses si los reinvirtiéramos en las mismas condiciones que el principal. Por eso entre depósitos con iguales gastos, comisiones y tipo de interés, obtiene un TAE mayor el que reparte antes los intereses, ya que dispones de ese dinero extra para reinvertir.
Pero el TAE no es infalible al cien por cien, ya que no incluye otros gastos importantes que pueden ir ligados a la contratación del producto, como son: 
  • Los gastos que el cliente pueda evitar (por ejemplo, los gastos de transferencia de fondos).
  • Los que se abonan a terceras personas o empresas (corretajes, honorarios notariales e impuestos).
  • Los gastos por seguros o garantías (salvo primas destinadas a garantizar a la entidad el reembolso del crédito en caso de fallecimiento, invalidez o desempleo, siempre que la entidad imponga su suscripción para la concesión del crédito).
En el caso de los préstamos, el TAE en su cálculo incluye, además del tipo de interés, otros gastos que hacen variar el coste real de la operación, por eso es siempre un indicador clave que tenemos que tener en cuenta a la hora de contratar uno u otro, pero siempre teniendo presente que la comparación debe hacerse entre prestamos que sean a un mismo plazo, ya que el TAE es diferente según el plazo para el que se calculan, y que no se debe comparar nunca el TAE de un préstamo fijo con el de un préstamo variable, ya que en esta última será siempre un TAE teórico, porque no hay manera de saber a priori cuál va a ser la evolución del índice de referencia.  
Entre los gastos más importantes que incluye el TAE de cualquier préstamo destacamos las comisiones de apertura y cancelación, que son impuestas por la entidad para cubrir futuros riesgos de impago o para cubrir mermas de beneficios si la operación termina antes de tiempo (cancelación). En préstamos a interés variable la comisión por cancelación anticipada está limitada por ley al 1%.
  Sin embargo, una vez contratado el préstamo el mejor indicador  para compararlo con otro préstamo es el Coste Efectivo Remanente (C.E.R.), que representa el coste efectivo correspondiente al tiempo que nos queda para la total amortización o devolución del préstamo. En el cálculo de este concepto únicamente se tienen en cuenta los pagos que tenemos que hacer hasta el vencimiento.

La formula del TAE es la siguiente:
TAE = (1 + i / k)^k – 1

i = es el tipo de interés nominal anual expresado en términos relativos.
k = es el número de pagos que se efectúen en el año (siendo 12 si el tipo es mensual, 6 si es bimestral, 4 si es trimestral, 3 si es cuatrimestral, 2 si es semestral, y 1 si es anual)

Aunque siempre debemos de leer la letra pequeña de todo los productos que contratemos, si no estamos muy familiarizados con los términos financieros el TAE  es el mejor indicador para empezar a comparar productos.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Bienvenidos

Hoy da comienzo el “blog económico financiero”, con esta iniciativa, destinada a empresas, particulares y profesionales del sector financiero, pretendo crear un espacio participativo en que ofrecer información sobre las siguientes temáticas: Gestión empresarial, financiación, actualidad económica, productos y servicios bancarios, fiscalidad, recursos humanos y prevención de riesgos laborales.
Debido al interés que suscita las temáticas relacionadas con el asesoramiento financiero y gestión empresarial, considero que la información que se ira publicando ofrece grandes posibilidades y utilidad para cualquier persona independientemente de su situación y del sector profesional en el que trabaje. Por ello, ya sea para mejorar la gestión de su patrimonio, aprender a realizar un plan de empresa, elegir entre los distintos instrumentos financieros, definir el mejor proyecto de inversión, conocer las operativas mas frecuentes de los bancos…etc o simplemente por el hecho de aprender nuevos conceptos financieros y de gestión empresarial, creo que es una iniciativa interesante.
Espero que la información de este blog cubra vuestras expectativas. ¡Empezamos!