Mostrando entradas con la etiqueta Gestión Empresarial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gestión Empresarial. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Es rentable la Responsabilidad Social Empresarial?


La actividad de cualquier organización empresarial conlleva una serie de repercusiones sociales y medioambientales que afectan, directamente, a la calidad de vida de muchas personas. Estas consecuencias, en un mundo con un mercado cada vez más globalizado, pueden incluso traspasar las fronteras de un país a otro.
El objetivo único de maximizar el beneficio y repartir mayores dividendos no puede ser el único fin que rija el comportamiento de una empresa si esta quiere sobrevivir a largo plazo.
La sociedad, cada vez mas concienciada, no sólo pide que se le garantice el suministro de ciertos productos o servicios, sino que además están obligando a los empresarios a incorporar una serie de cánones éticos y de responsabilidad social en su forma de actuar, y por tanto será un factor importante a tener en cuenta por ellos en la definición de la misión y la visión  de la empresa.


La clave para que una empresa perdure en el tiempo será que consiga armonizar las necesidades de cada uno de sus grupos de interés (accionistas, empleados, clientes, proveedores, competidores, comunidad…entre otros)  con los suyos propios de maximizar el beneficio, y que estos intereses sean tomados en cuenta a la hora de definir la estrategia como organización. De esta manera, conseguiremos mantener un desarrollo sostenible de nuestro proyecto empresarial. Por ejemplo si cuidamos la relación con nuestros trabajadores, estos se sentirán más comprometidos con la empresa y es probable que presenten un mayor grado creatividad y mejores resultados. Podemos encontrar muchos ejemplos de empresas que utilizan políticas responsables de RRHH como El Corte Inglés o Mercadona, que procuran cuidar los intereses de sus trabajadores y consiguen así mayor compromiso de estos y mejores resultados.
Las políticas respetuosas con el medio ambiente, también pueden tener claros beneficios económicos para la empresa. Por ejemplo, si una empresa maderera destina parte del beneficio a replantar los árboles que tala, no esquilmará la materia prima con la que trabaja y podrá seguir operando por mucho tiempo.
Observando al cliente, podemos ver claramente el beneficio que supone la responsabilidad social para la empresa. El cliente, al adquirir un producto, compra mucho más que el producto físico en sí. Compra valores y sentimientos que ese producto o marca le provocan. Las empresas responsables socialmente incorporan a sus productos valores  éticos y de sostenibilidad que en muchos casos se convierten en mayor valor añadido del producto y una diferenciación o ventaja competitiva con respecto a los productos de la competencia.  La empresa, además, consigue una imagen más prestigiosa, ofreciendo mayor confianza y sensación de transparencia a sus posibles inversores. Un claro ejemplo lo encontramos en el aumento continuo que año tras año experimentan los productos ecológicos frente a otros más baratos.
También se puede utilizar como estrategia para amortiguar la mala imagen creada por una externalización negativa de nuestra actividad productiva. Por ejemplo, McDonalds, para compensar la mala fama de comida basura perjudicial para el desarrollo normal de los niños, realiza políticas sociales a través de la Fundación Infantil Ronald McDonald, institución sin ánimo de lucro, que trabaja para el bienestar de los niños y sus familias.
La mayor ventaja que claramente podemos conseguir con respecto al cliente es la fidelización de este con nuestra marca, ya que al cuidar sus intereses creamos un clima de confianza y profesionalidad que facilitará las compras en el futuro.
Por otra parte, el continuo diálogo y el fomento de unas buenas relaciones con los proveedores y competidores, hace que, por una parte aseguremos un servicio responsable que garantice un suministro de materia prima de calidad y el cumplimiento de las plazos establecidos; y por otra, que los competidores mantengan una competencia leal; es decir, sin políticas agresivas que puedan terminar por perjudicar a ambos.
El caso de "Triodos Bank" y su banca ética, es un caso que muestra claramente los beneficios que puede suponer para una organización mantener una estrategia responsable socialmente. Como bien dice Joan Antoni (subdirector general de Triodos Bank), la organización mediante un proceso de empatía con sus grupos de interés, ha sabido captar las nuevas necesidades que demandaba el mercado, armonizándolas con la  necesidad de generar beneficios para su organización. Entre los intereses que más demandaban están: la necesidad de mayor transparencia en el sector, un trato más personalizado y la realización de proyectos socioculturales y medioambientales.
Como demuestra este ejemplo,  a partir de una buena gestión de responsabilidad social, la empresa puede percibir un aumento en la productividad, así como también una mayor competitividad y la posibilidad de ingresar a nuevos mercados.

martes, 13 de marzo de 2012

Las Técnicas del Buen Negociador

Durante el día, muchas veces incluso sin ser conscientes, intervenimos activamente en un gran número de negociaciones, con la familia, con algún amigo, con compañeros de trabajo, con nuestro jefe…. Siempre que exista un conflicto de intereses entre dos partes surge la negociación como un medio a través del cual llegar a un entendimiento que solucione el problema.
Aunque un conflicto lo solemos asociar con algo negativo, en muchos casos suelen ser hasta beneficiosos. Imaginémonos el caso de una empresa que trabaja en el prototipo de un nuevo producto, una estrategia muy usual en las organización consiste en incitar a los trabajadores a expresar todos los puntos de vista que se les ocurran y a ser críticos con el trabajo realizado, esta actitud o forma de trabajar, que en ocasiones puede provocar situaciones de conflicto, estimula fuertemente la creatividad del grupo y la auto exigencia, haciendo que se consigan mejores resultados. Todo depende de la habilidad del coordinador del grupo en gestionar estos conflictos, de hacer que una crítica se entienda como algo positivo y motivador y fortalecer el sentimiento de grupo en la consecución de los objetivos.
Dicho esto, ¿Cómo sabemos si somos buenos negociadores? La clave esta en la “asertividad”. La asertividad es una habilidad social muy relacionada con la inteligencia emocional que nos hace decir y hacer lo más adecuado y conveniente en cada momento.
Una persona asertiva es alguien sin complejos, respetuoso, sincero, con gran personalidad y seguro de si mismo. Por eso el asertivo nunca pierde la calma y siempre domina el entorno, convirtiéndose en el prototipo perfecto de negociador.
Como habréis podido suponer, este es un ideal, una utopía, nosotros como individuos debemos tender hacia esa perfección, intentando compararnos con este modelo para conocer nuestros puntos débiles como negociadores y tratar de superarlos.
En el proceso de negociación intervienen muchos factores, unos personales como las aspiraciones de cada parte, predisposición al dialogo, poder real y aparente, información disponible, habilidades comunicativas, relación personal…etc. Y otros factores que son circunstanciales  como el lugar, los medios disponibles, número de personas o el tiempo. Antes de una negociación debemos conocer todos estos factores ya que pueden influir fuertemente en la consecución de mejores resultados.
Lo primero por tanto será realizar un buen análisis de situación, quien tiene mas información tiene mas poder a la hora de negociar, y por este motivo trataremos de recopilar toda la información que nos haga entender cual es nuestra situación antes de negociar, que intereses mueven a cada una de las partes, cual es el poder real o grado de influencia que tiene cada una de las partes sobre la otra, y así tratar de intuir cuales serán los movimientos y las posturas del adversario durante la negociación.
Una vez conocida la situación de partida, debemos definir nuestro objetivo  mínimo y máximo para esta negociación, y tratar de conjeturar cuales serán los objetivos de la otra parte. El campo de negociación o margen de negociación sobre el que nos moveremos a lo largo del proceso de negociación siempre se situará entre los objetivos mínimos de ambas partes, ya que si alguna de las partes cruza los límites de la otra se rompería la negociación.




Después de este análisis, es importante preparar los argumentos sobre los que apoyaremos nuestras demandas  y con los que rebatiremos sus peticiones. Conforme mas preparados y desarrollados  los tengamos mayor será nuestro poder de autoridad y el grado de influencia sobre nuestro oponente y mas preparados estaremos ante cualquier posible “ofensiva”.
Atendiendo a toda esta información recopilada, debemos definir la estrategia a seguir mas apropiada. Entre los tipos de estrategias podemos definir dos claramente diferenciables entre si:
  • La estrategia competitiva (gano-pierdes): consiste en tratar de ganar todo lo posible a toda consta. Es una estrategia que suele darse cuando los bienes o intereses a repartir son excluyentes, es decir, el beneficio se lo queda íntegramente solo una de las dos partes. Se basa pues en la fuerza o poder que podamos tener en un momento determinado, y no se preocupa de la relación que mantengamos con la otra parte a medio y largo plazo y que puede afectarnos en nuevas negociaciones.
  • La estrategia cooperativa (gano-ganas): Trata de conseguir los mejores resultados posibles pero procurando que la otra parte también salga beneficiada. Esta estrategia suele darse cuando los bienes o intereses sobre los que se negocian son integrables, es decir, bienes que se esperan obtener por la acción de ambas partes implicadas. Con esta estrategia podemos mantener buenas relaciones con la otra parte que pueden facilitar negociaciones futuras.
Por lo general no suelen darse situaciones tan extremas que tengan como resultado la aplicación de una sola de estas estrategias. Suelen existir al mismo tiempo intereses excluyentes e intereses integrables, lo que nos obliga a adaptar una estrategia intermedia (mixta) entre una y otra, e ir modificando nuestra posición entre ambas en función del comportamiento y la estrategia de la otra parte.
Ya estamos listos para empezar a negociar. El proceso negociador trascurre a lo largo de tres fases:
  1. Fase de contacto: En la que trataremos de crear el clima adecuado, estableceremos las reglas del juego y tantearemos al oponente tratando de averiguar cuales son sus intereses y estrategia a seguir.
  2. Presentación de las ofertas: En un primer momento presentaremos el objetivo máximo como lo que queremos conseguir de esta negociación y trataremos de defenderlo con nuestros argumentos.
  3. Concesiones: Jugando bien nuestras cartas, trataremos de conseguir el máximo beneficio posible con las menores concesiones.
  4. Cierre de la negociación: En esta fase se resumen de los acuerdos conseguidos en la negociación y se preparan para su firma.
Existen una variedad muy amplia de  tácticas que podemos utilizar a la hora de negociar, entre las más utilizadas destacamos las siguientes:
  • El salami o jamón: En ella el negociador realiza pequeñas demandas a su oponente y conforme las va consiguiendo va realizando nuevas, y así hasta donde pueda llegar. Para defendernos de esta estrategia debemos obligar a nuestro oponente a descartar lo acordado y negociar nuevamente siempre que surjan nuevas demandas.
  • Globo sonda: Propuesta de uno de los miembros de un equipo, fácilmente corregible por el resto del equipo, que pretende recopilar información y medir las fuerzas de su oponente. Esta estrategia es muy usada por los políticos para medir la posible reacción ante la modificación de una ley.
  • Autoridad limitada: Con la excusa, muchas veces falsa, de que debemos consultar las conclusiones con alguien con más autoridad que nosotros, puedes posponer el acuerdo y así ganar tiempo para definir nuevamente tu estrategia.
  • El banco de niebla: Tratar de no entrar al trapo en aquellos asuntos que no nos interesan. La forma de hacerlo seria aceptando la crítica sin darle la mayor importancia y pasando rápido a otro tema para no ponernos a la defensiva.
  • Reacciones emocionales: Expresar de forma controlada nuestro malestar por la situación a la que estamos llegando, con la intención de que la otra parte frene en sus peticiones y retome un discurso mas positivo. Un ejemplo lo podéis ver en el anuncio de televisión de un producto para el dolor de garganta que actualmente se emite, seguro que os suena, en el se ven dos hombres que están negociando el precio de un coche de segunda mano, en un momento determinado el posible comprador carraspea debido a la irritación de garganta y el vendedor, que no percibe que es por este motivo, lo considera como una muestra emocional de disconformidad a lo cual reacciona reduciendo el precio de venta.
  • Intimidación: Amedrentar al adversario mostrando una situación de superioridad con respecto a el. Las muestras pueden ser muy diversa: ostentación del poderío económico, lenguaje agresivo….etc.
  • Golpe conciliador: Cuando las negociaciones estén a punto de romperse, podemos intentar recordar los intereses que cada uno representa y el beneficio que supondría llegar a una acuerdo positivo para ambos. Después es recomendable solicitar un receso para que cada parte vuelva con soluciones mas imaginativas.
 Como en otras ocasiones he dicho, todo buen trabajo requiere estudio y planificación. Toda la información y conocimiento que adquiramos significara mayor poder a la hora de negociar. Como en una partida de póquer, intentad jugar bien vuestra mano y aprovecharos de las debilidades de vuestro oponente.

jueves, 8 de marzo de 2012

Miedo a Hablar en Público


Todos en algún momento de nuestra vida hemos experimentado esta sensación, ese nudo en la garganta que suele ir acompañado de una sensación de angustia, sudoración y taquicardia. Con el paso del tiempo y la experiencia esta sensación se suele ir controlando. En este post intentare explicar de forma sencilla de donde proviene ese miedo y lo que es mas importante, cómo podemos controlarlo.
Al dirigirnos a una audiencia nos aborda una sensación de incertidumbre que se traduce en una serie de amenazas o miedos, seré capaz de hacerlos bien, de estar a la altura, de transmitir la información, de influir en la audiencia, y sobre todo el súper temidísimo miedo a “quedarse en blanco”… Debemos ser capaces de controlar esos miedos, es más, debemos de intentar aprovecharlos. El miedo controlado no es algo malo, incluso puede llegar a ser una ventaja porque nos hace estar en alerta y aumenta nuestra capacidad de respuesta.
La clave para superar estos miedos radica en la preparación. Conforme mas conocimiento tengamos sobre el tema a exponer y cuanto más preparada tengamos la presentación, menos incertidumbre tendremos y por lo tanto nos sentiremos mas seguros rediciéndose nuestro nivel de miedo ante la exposición. Por consiguiente, podemos afirmar que como casi todo lo importante en esta vida, el miedo a hablar en público se vence trabajando.
Son muchas cosas que debemos de tener en cuanta al preparar una presentación: ¿Qué tema trataré? ¿A quién va dirigido? ¿Duración? ¿Lugar y medios? ¿Cual será el contenido y la estructura de la ponencia?...etc.
Un buen comienzo puede ser tratar de conocer lo mejor posible al publico que asistirá a nuestra exposición, conocer aspectos como: que les interesa, valores, situación de animo, pertenencia a un colectivo, nivel cultural, edad, aficiones o su grado de receptividad ante el tipo de mensaje que queremos transmitirle, nos ayudaran a adaptar mejor nuestra exposición a sus características y así podremos lograr establecer ese hilo conductor que haga que cale en ellos nuestro mensaje.
* Para ganarse al público nada mejor que saber empatizar con él, saber como sienten y que les motiva.
Otros puntos que también debemos tener claros antes de empezar a elaborar el contenido de nuestra ponencia son: conocer las características del lugar, con que medios técnicos contaremos, el número de público asistente y el tiempo estimado de la presentación. Después de conocerlos ya tenemos toda la información necesaria para poder preparar la exposición.
Parar estructurar nuestra exposición debemos tener claro cual es el fin que se persigue con ella, si es meramente informativo o si pretendemos influir en la actuación futura del público asistente, atendiendo a este fin estructuraremos el contenido de la ponencia. Un ejemplo, imaginémonos que queremos vender un artículo un orden lógico podría ser: explicar las características del producto, valorar las ventajas e inconvenientes terminar haciendo hincapié en sus beneficios. Sin embargo si el motivo es buscar solución a un problema podríamos estructurarlo de la siguiente manera: exponer el problema, sus causas, sus consecuencias, las posibles soluciones y terminar con el planteamiento de un plan de acción.
Lo que es común a toda exposición es su estructura básica:

  1. Inicio de la exposición: es importante empezar captando la atención de la audiencia, para ello podemos usar, siempre que sea oportuno, recursos como: las anécdotas, citar a un personaje, estadísticas, una pregunta retórica, o expresar los beneficios que se pueden esperar de la exposición. Es importante que el inicio incluya una breve y concisa presentación de los puntos que trataremos y marcar en ella las reglas del juego con los asistentes.
  2. Desarrollo de cada punto: Intentando ser claros y adecuarnos a los intereses del auditorio. Debemos tener cuidado en la transición de un punto a otro e intentar en la medida de lo posible ir haciendo pequeños resúmenes que asienten los mensajes clave.
  3. El cierre: Es el ultimo punto de la exposición, este momento es muy importante, piensa que la gente recuerda mejor el principio y el final de una intervención, por lo tanto debes ser muy concreto y dar énfasis en las conclusiones alcanzadas.

A lo largo de nuestra exposición o al final podemos establecer turnos de preguntas, estas también pueden y deben ser preparadas, no estoy diciendo que tengamos que saber lo que nos van a preguntar, sino que si conocemos el tema y a los asistentes podemos estimar con facilidad cuales pueden ser el carácter de estas preguntar y debemos estar preparados para saber contestarlas. Piensa que puede ser la última oportunidad que tenemos de conseguir el objetivo marcado con la exposición.
¿Y si no sabemos responder a la pregunta?, no te preocupes, intenta ganar tiempo, puedes conseguirlo de varias formas, pidiéndole al que pregunta que de mas detalle acerca de la pregunta o reformúlasela al publico asistente pueden ser alguna de ellas, y mientras tanto trata de asociarla a tus conocimientos, y si aun así no eres capaz de responder no pasa nada, nadie espera que el ponente pueda saberlo todo, mantén una actitud positiva y exprésale que en este momento no puedes darle la respuesta mas adecuada y comprometerte a buscar la información y hacérsela llegar, pero después cúmplelo. El público recordará más la actitud al responder que el contenido en si de las respuestas.
La expresión corporal también es importante, utilizar la mirada para establecer contacto visual con la audiencia es vital para lograr que esta se implique con lo que estamos diciendo. Para esto podemos usar la técnica “faro” que consiste en recorrer la sala con la mirada parándonos unos segundos en cada asistente, de esta manera todos sentirán que les hablamos a ellos. Pero si la sala es demasiado grande, mejor divídela por sectores y ve rotando la mirada por cada conjunto.
Gesticular puede ayudar a reforzar el mensaje pero si nos sobrepasamos obtendremos el efecto contrario, el  mejor truco es sentir lo que decimos e intentar trasmitírselo con naturalidad.
Trata de no meterte las manos en los bolsillos, cruzar los brazos o juguetear con algún objeto, esto muestra nerviosismo y además puede distraer al público.
Si la situación lo permite puedes moverte por el centro de la sala, y si te quedas estático en una posición trata mantener adelantado uno de los pies, de esta manera proyectaras mejor la voz.
No mantengas un ritmo de monotonía en la voz, intenta que sea variado y poner énfasis en lo mas importante.
Los medios audiovisuales son un instrumento muy interesante para hacer llegar y conseguir fijar un mensaje a la audiencia, pero no suplen un el discurso del orador por lo que no debemos abusar de ellos
Una buena técnica que podemos utilizar al inicio de nuestra exposición es la técnica del “peñón” que consiste en situarte de pie frente al auditorio con las piernas ligeramente entreabiertas y sin moverse, esta posición muestra solidez y fortaleza y es ideal para iniciar la charla. Y si no conseguimos que la gente guarde silencio y preste atención, podemos utilizar la técnica del “pulso” que consiste en, estando en posición de peñón, guardar silencio y mirar hacia la zona en la que algunos asistentes continúan hablando, por lo general al percatarse no tardan en incorporarse al silencio general.
Espero que este repaso y estos trucos os sean útiles la próximas vez que tengáis que enfrentaros a este miedo.

Balance de Situación


En la contabilidad, el balance es el estado contable que refleja la situación patrimonial de una empresa en un momento determinado, por lo tanto señala qué y cuánto tiene la empresa y, cuánto y a quién debe o lo que es lo mismo sus recursos financieros, en un momento concreto de tiempo.
Se estructura a través de dos conceptos patrimoniales, el Activo y el Pasivo, desarrollados en grupos de cuentas que representan los diferentes elementos del patrimonio:
         Activo: incluye todas las cuentas que reflejan los valores de los que dispone la empresa, sin que implique que son de su propiedad. Responde a la pregunta: ¿En qué ha invertido la empresa?
         Pasivo: incorpora todas las cuentas que muestran como está financiado el Activo, es decir con medios propios o con deudas. Responde a la pregunta: ¿De dónde se ha obtenido la financiación?

La suma de todas las partidas del Pasivo ha de cuadrar siempre con la suma de todas las partidas del Activo.

Estructura del balance:


En el Activo las cuentas se recogen de mayor a menor liquidez y se clasifican en activo corriente y activo no corriente.
Activo corriente
En esta categoría se incluyen aquellos activos que se espera vender, consumir o realizar en el ciclo normal de explotación, que con carácter general no excederá de un año, así como otros activos cuyo vencimiento, enajenación o realización se espera que se realice en el plazo máximo de un año. También forman parte de esta categoría los activos financieros clasificados como mantenidos para negociar y el efectivo y otros activos líquidos equivalentes.
Si tomamos el modelo del balance el activo corriente está formado por las siguientes partidas:
·         Activos no corrientes mantenidos para la venta.
·         Existencias.
·         Deudores comerciales y otras cuentas por cobrar.
·         Inversiones en empresas del grupo y asociadas a corto plazo.
·         Inversiones financieras a corto plazo.
·         Efectivo y otros activos líquidos equivalentes.
·         Periodificaciones.

Activo no corriente
En esta categoría se incluyen los demás elementos del activo, es decir los que no son activos corrientes, entre los que podemos citar los siguientes:
·         Inmovilizado intangible.
·         Inmovilizado material.
·         Inversiones inmobiliarias.
·         Inversiones en empresas del grupo y asociadas a largo plazo.
·         Inversiones financieras a largo plazo.
·         Activos por impuesto diferido.

Como diferencias más destacables en relación con el modelo anterior podemos citar las siguientes:
·         Desaparecen del activo las siguientes partidas:
o         Accionistas (socios) por desembolsos no exigidos (ahora minoran el patrimonio neto).
o        Gastos de establecimiento (ya no existen).
o        Acciones propias (ahora minoran siempre patrimonio neto).
o        Gastos a distribuir en varios ejercicios (ya no existen).
·         Se establecen algunos epígrafes nuevos, entre los que cabe destacar los siguientes:
o        Activos por impuesto diferido.
o        Activos no corrientes mantenidos para la venta.
o        Inversiones inmobiliarias.
·         No se desglosan las correcciones valorativas. Los inmovilizados aparecen netos de las cuentas compensadoras. La información de las cuentas compensadoras se facilita en la memoria.
·         Se establece la obligación de mostrar una mayor información de las inversiones en empresas del grupo y asociadas mediante una clara separación entre ellas.
·         Las existencias de producción de ciclo superior a un año, sean éstas «productos en curso» o «productos terminados», deben ser desglosadas de modo que figuren separadamente las de ciclo corto y las de ciclo largo.
·         Los deudores por tráfico con vencimiento superior a un año deben desglosarse dentro del activo corriente en función del plazo de su vencimiento.
PASIVO
La parte derecha del balance incluye el pasivo y el patrimonio neto, las cuentas que recogen el orden es de mayor a menor grado de exigencia.

Patrimonio neto
El patrimonio neto está definido en Marco Conceptual como una magnitud residual, el cual establece que constituye la parte residual de los activos de la empresa, una vez deducidos todos sus pasivos.
Está formado a su vez por tres epígrafes:
·         Fondos propios, que a su vez pueden haber sido aportados por los socios o propietarios o bien tratarse de resultados acumulados que no hayan sido repartidos.
·         Ajustes por cambios de valor, que surgen como consecuencia de la aplicación del valor razonable a algunas partidas del balance.
·         Subvenciones, donaciones y legados.

Pasivo no corriente
Son los elementos de pasivo no clasificados como corrientes, entre los que cabe citar:
·         Provisiones a largo plazo.
·         Deudas a largo plazo.
·         Deudas con empresas del grupo y asociadas a largo plazo.
·         Pasivos por impuesto diferido.

Pasivo corriente
Son las obligaciones que espera liquidar en el ciclo normal de explotación, obligaciones con vencimiento o extinción en un plazo máximo de un año desde el cierre y los pasivos financieros clasificados como mantenidos para negociar. Los pasivos corrientes que figuran en el modelo de balance son:
·         Provisiones a corto plazo.
·         Deudas a corto plazo.
·         Deudas con empresas del grupo y asociadas a corto plazo.
·         Acreedores comerciales y otras cuentas a pagar.
·         Periodificaciones.

* Algunas novedades que conviene destacar son las siguientes:
·         El patrimonio neto incluye además de los fondos propios los ajustes por cambios de valor y subvenciones, donaciones y legados.
·         Aparecen algunos epígrafes nuevos como los siguientes:
    • Otras aportaciones de socios, cuya naturaleza jurídica no está clara. Podría asimilarse a la partida del plan anterior denominada «Aportaciones de socios para compensación de pérdidas».
    • Pasivos por impuesto diferido.
    •  Deudas con características especiales a corto o largo plazo.
    • Deudas por operaciones de arrendamiento financiero.
·         En pasivo corriente y no corriente hay un menor nivel de desglose y se incluyen las provisiones a corto o largo plazo, respectivamente.
·         Los acreedores por tráfico con vencimiento superior a un año se desglosarán dentro del pasivo corriente en función del plazo.

·         Los instrumentos compuestos se segregarán en patrimonio neto o pasivo según corresponda a su naturaleza.

jueves, 1 de marzo de 2012

Análisis DAFO


En anteriores entradas hemos hablado de la importancia de una buena planificación estratégica como factor clave para lograr conseguir tener éxito en cualquier proyecto que emprendamos. Conocer fielmente la situación en la que nos encontramos, en relación con el entorno donde desarrollaremos la iniciativa, es el mejor punto de partida sobre el que basar nuestra futura estrategia, y una manera de poder anticiparnos ante cualquier cambio que modifique las condiciones de partida.
Una de las herramientas analíticas que mejor nos permite conocer esta realidad o situación es el análisis DAFO, acrónimo formado por las iniciales de las palabras Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades o en inglés SWOT (Strengths, Weaknesses, Oportunities, Threats).
Este método nos permite realizar fielmente una “fotografía” de la situación en la que nos encontramos. Los datos que de el se desprenden nos permiten identificar problemas así como también plantear las posibles alternativas de soluciones a los mismos. Por ello se ha convertido en una parte fundamental de cualquier plan de actuación, ya sea para un proyecto empresarial, administración, asociación…etc.
Esta herramienta se basa en el estudio de dos tipos de factores:
1.      Factores Externos: Analiza el entorno exterior de la empresa u organismo (tendencia de los mercados, coyuntura económica, movimientos de la competencia…) que realiza el proyecto, y trata de prever sus posibles respuestas. Para ello agruparemos los factores en dos grupos:
·        Oportunidades: Son situaciones que pueden presentarse en nuestro entorno y que son positivas para desarrollar los objetivos de nuestra organización.
·        Amenazas: Posibles situaciones que pueden presentarse en nuestro entorno y que pueden impedir o entorpecer la consecución de los objetivos de la organización.

2.      Factores Internos: El DAFO, basándose siempre en hechos objetivos, analiza los recursos y capacidades de que dispone la empresa u organización.  Estos factores, de carácter intrínsecos, se ordenan en dos grupos:
·        Debilidades: Son los recursos, capacidades y situaciones que nos limita las posibilidades de aprovechar las oportunidades de nuestro entorno. En otras palabras los puntos débiles de nuestra organización, y por lo tanto trataremos siempre de mitigarlos o eliminarlos.
·        Fortalezas: Son los recursos, capacidades y situaciones que pueden  potenciar las posibilidades de aprovechar las oportunidades y superar las amenazas de nuestro entorno, y por lo tanto son muy beneficiosos para el posicionamiento y el progreso del proyecto. En otras palabras son los puntos fuertes o ventajas competitivas de nuestra organización y debemos intentar siempre potenciarlos.

La información de cada grupo, -que debe ser clara, concisa y realista-, se ordenará atendiendo a su potencial, es decir, a su grado de importancia o trascendencia y sus posibilidades de realizarse.
El análisis DAFO tiene carácter dinámico. Su resultado va en función del momento y la situación concreta en la que se encuentre la organización. Por lo tanto deberemos de actualizarlo periódicamente siguiendo los mismos parámetros y criterios marcados en el anterior.
Realizado con rigor, es el mejor apoyo y punto de partida para fijar los objetivos de la organización y el mejor modo de ir conseguirlos.
* ."Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla" (El arte de la guerra de Sun Tzu)

lunes, 19 de diciembre de 2011

Pirámide de Necesidades de Maslow



En la anterior entrada hablamos de la motivación del ser humano y de cómo el comportamiento de las empresas dependerá del comportamiento de las personas que la forman.
Por tanto, para lograr el optimo funcionamiento de la empresa y la consecución de los objetivos planteados, es necesario que conozcamos como se comporta el ser humano, que les motiva y les hace actuar de una manera y no de otra, ¿somos seres únicamente económicos, o nos mueve algo mas que el dinero?
Para seguir profundizando en el tema, hoy me gustaría hablaros de una de las teorías mas conocidas, “la jerarquía de necesidades de Maslow”.
Esta teoría, como su nombre indica, consiste en una ordenación jerárquica de las necesidades del ser humano, que quedan agrupadas en distintos niveles que conforman la famosa pirámide que seguramente hayáis visto en más de una ocasión,  y como el intento por satisfacer estas necesidades puede motivar y definir el patrón de comportamiento de la persona.
La idea es sencilla, partiendo de la base de la pirámide, donde se encuentran las necesidades fisiológicas mas básicas inherentes al ser humano, el individuo a lo largo de su vida tratara de ir cubriendo una serie de necesidades, siempre en orden ascendente, hasta alcanzar la cima donde se encuentra los deseos de autorrealización. Cada necesidad cubierta genera, mediante el aprendizaje de nuevos patrones, las siguientes necesidades por cubrir, y así sucesivamente. Por tanto no podremos cubrir necesidades superiores sin haber cubierto las de más abajo, ya que la satisfacción de estas generará las posteriores. Siempre partiendo de que una necesidad que ya esta satisfecha no puede motivar ningún comportamiento.
Existen algunas críticas sobre esta teoría que ponen en duda los tipos de necesidades y su carácter jerárquico. Por ejemplo, la teoría nos dice que seria imposible que un individuo renunciase a una necesidad básica por sus convicciones o creencias, cuando es evidente que existen casos de este tipo a diario.
Aun con estas incongruencias, la teoría de Maslow sigue siendo la más importante a la hora de entender el comportamiento humano.

Las necesidades las agrupan en los siguientes niveles:
  1. Necesidades Fisiológicas Básicas: Que son las que están relacionadas directamente con la supervivencia de la persona (hambre, sed, frió…)
  2. Necesidades de Seguridad: Fruto de la búsqueda por sentirse protegido frente a cualquier situación de peligro que pueda presentarse y el mantenimiento de un estado de orden y seguridad. Por lo tanto el deseo de seguridad incluirá, por una parte deseo de estabilidad, como puede ser: una buena cobertura en el trabajo, el mantenimiento de un sueldo medianamente estable o la necesidad por la propiedad privada. Y por otra parte incluirá otros deseos físicos como la preservación de la salud o la ausencia de dolor.
  3. Necesidades Sociales: Que parten de la necesidad del hombre por relacionarse con otras personas, y por tanto están relacionadas con su sentimiento de pertenencia y afecto. Entre otras podemos encontrar necesidades como la de ser aceptado por el grupo, establecer amistades o sentirse querido por la pareja.
  4. Necesidades de Estima: Por un lado  está la necesidad de respetarse uno mismo, que engloba necesidades como la libertad, la independencia y la confianza, entre otras. Y por otro lado la necesidad de sentirse respetado y reconocido por los demás, entre las que podemos encontrar la dignidad, la reputación…etc.
  5. Necesidades de Autorrealización: Que están relacionadas con el desarrollo del propio potencial, es decir, de convertir en una realidad aquello que el individuo, potencialmente puede llegar a ser. se trata de una sensación de auto superación permanente hacia una meta o ideal planteado.
De estos cinco niveles los dos primeros conforman las necesidades que denominamos como primarias o básicas, y los tres siguiente las necesidades secundarias.
Las aplicaciones de esta teoría en el mundo empresarial son infinitas. Es fundamental entender el comportamiento de tus trabajadores y conocer que les motiva para lograr su máximo compromiso con los objetivos de la empresa, para lograrlo el empresario no solo debe satisfacer sus necesidades económicas y de seguridad, sino que también se deben tomar decisiones que ayuden a que los empleados vayan cubriendo sus necesidades secundarias, ya que cualquier persona esta llamada a la autorrealización y al desarrollo de su propia vocación. Por lo tanto es clave para determinar la política de  RRHH de cualquier empresa.
A nivel comercial también es importante, sobre todo para saber analizar el comportamiento de la competencia y por otra parte para conocer las motivaciones del cliente. Partiendo de este conocimiento  podremos elaborar el producto que mas satisfaga sus necesidades, planificar la mejor compaña de marketing y lograr el mejor servicio y percepción de calidad, consiguiendo así una mayor fidelizando del cliente.
Para la mayoría de los habitantes de los países desarrollados las necesidades fisiológicas y de seguridad están cubiertas. Es por eso que las empresas deben centrarse en crear productos que además satisfagan las otras necesidades secundarias (necesidades sociales, de estima y de autorrealización), intentando si es posible encontrar la diferenciación. Por ejemplo: un polo de lacoste no solo cubre la necesidad de protegerse del frío, sino también satisface la necesidad de prestigio que la gente asocia a la marca del cocodrilo, o la de aceptación y pertenencia al grupo o estatus social.

Un producto no es lo que se vende, sino aquello que se desea comprar”

viernes, 16 de diciembre de 2011

El Plan de Empresa



Como en todo buen trabajo que se precie, la planificación y el control son claves para lograr el éxito de un proyecto empresarial. Partir de un buen análisis de la situación, definir los objetivos y diseñar las estrategias son el camino lógico que debe seguir el emprendedor antes de iniciar cual su andadura.
Cuando queremos iniciar un proyecto empresarial nos asaltan miles de dudas: ¿Cuales serán los productos o servicios que oferte?, ¿a qué precio?, ¿necesito socios?, ¿a qué clientes?, ¿existe competencia?, ¿el momento es el oportuno?, ¿en qué lugar?, ¿seria conveniente una campañas publicitarias?......etc. La mejor forma para dar respuesta a estas preguntas es analizar y sintetizar toda la información relevante e ir plasmándola mediante la realización de un plan de empresa.
El Plan de Empresa es un documento que identifica, describe y analiza una oportunidad de negocio, examina la viabilidad técnica, económica y financiera de la misma, y desarrolla todos los procedimientos y estrategias necesarios para convertir la citada oportunidad de negocio en un proyecto empresarial concreto.
Es instrumento genérico, básico y abierto que ofrece las pautas elementales a seguir con el fin de desarrollar y analizar la puesta en marcha de un proyecto empresarial. Por ello es considerada como una herramienta imprescindible cuando se quiere poner en marcha un negocio, sea cual fuere la experiencia profesional del promotor, la dimensión o el carácter del proyecto.
Resulta esencial detenerse a reflexionar sobre cada pequeño detalle de la puesta en marcha y gestión de nuestro futuro negocio, porque nos permite tomar conciencia de los pasos que debemos seguir para lograr nuestros objetivos y de la viabilidad de nuestra idea empresarial. Incluso para empresas ya establecidas, un Plan de Empresa bien diseñado es fundamental, ya que ha de ser la base sobre la que se levanten nuevos proyectos de crecimiento o diversificación de la actividad principal.
En conclusión, el Plan de Empresa es un instrumento donde el promotor da forma a todas las ideas y detalles que tiene en mente para el desarrollo de su negocio, decide qué camino ha de tomar, qué metas quiere conseguir y le da mayor criterio para poder tomar la decisión mas conveniente ante posibles imprevistos que puedan surgir.
Los principales objetivos que el emprendedor puede alcanzar con la elaboración de este documento son los siguientes:
A nivel interno

a. Comprobar la coherencia del proyecto: la realización del plan de empresa permite alcanzar un conocimiento amplio, profundo y objetivo de la empresa que se pretende poner en marcha y constituye para el emprendedor un valioso instrumento para evaluar la viabilidad de su proyecto y reducir considerablemente el riesgo en la puesta en marcha de su negocio.

b. Establecer objetivos y planificar su consecución: en la preparación de este documento no sólo se describen todas las áreas del nuevo negocio, sino también se aprende a fijar objetivos y planificar la manera de alcanzarlos. Por ello, permite al emprendedor medir sus expectativas y reforzar las posibles metas a alcanzar.

c. Evaluar el progreso del proyecto empresarial: cuando el nuevo negocio se encuentra en funcionamiento, el plan de empresa servirá como herramienta interna para valorar la marcha de la nueva empresa y sus desviaciones sobre el escenario previsto.


A nivel externo

De cara al exterior el Plan de Empresa constituye la mejor carta de presentación para un emprendedor y resulta útil a diversos niveles:
a. Obtener la financiación necesaria para lanzar el negocio.
b. Optar a posibles subvenciones de las administraciones públicas.
c. Encontrar socios o convencer a éstos del mérito del proyecto.

Por lo tanto, el Plan de Empresa tiene diferentes utilidades en función de la situación en que se encuentre el proyecto.
Si la empresa no ha iniciado las actividades, las utilidades son:
a. Guía de planificación empresarial.
b. Instrumento para la búsqueda de financiación.
c. Desarrollo de nuevas estrategias y actividades

En el caso de que la empresa ya hubiera iniciado su actividad, el Plan de Empresa será un documento de referencia para los promotores donde podrán comprobar las desviaciones que estuvieran produciéndose en la marcha del proyecto.
Recomendaciones para su presentación
a. Claridad: la información y redacción ofrecida debe ser clara, concisa, veraz y comprobable.

b.   Actualidad: el plan debe ser un documento que recoja información y datos recientes.

c.  Globalidad: el plan de empresa abarcará todas las áreas de la actividad empresarial, con el fin de que el mismo sea completo.

d.  Lenguaje comprensible: se debe utilizar un leguaje que sea inteligible para diferentes tipos de lectores (inversores, bancos, proveedores, técnicos, etc.). Se debe realizar un especial esfuerzo para acercar la terminología a un lenguaje compresible para todos los colectivos interesados.

El plan de empresa contendrá los siguientes apartados:

v      Plan estratégico: Recogerá las líneas maestras de la futura empresa, a qué se va a dedicar, objetivos, estructura, etc.
v      Plan de marketing: Son acciones comerciales a llevar a cabo para hacerse un hueco en el mercado.
v      Plan de recursos humanos: Es el capital humano. Selección de personas capaces y motivadas, definición de funciones y provisión de medios y formación.
v      Plan económico- financiero: La empresa necesita conseguir beneficios y poseer dinero (liquidez) para hacer frente a sus pagos. Se debe “hacer cuentas” para incluir los gastos de la empresa que no se detallaron en otros planes.
v      Plan jurídico-mercantil: La actividad podrá desarrollarse bajo distintas formas jurídicas, siendo su carácter mercantil el principal factor diferenciador. Además de elegir la forma para La empresa, el emprendedor conocerá los trámites que deberá gestionar para poner en marcha su negocio.

Cualquier idea de negocio, por muy genial que parezca, puede fracasar si no la planificamos bien. Aunque resulte un tanto tedioso, antes de iniciar el proyecto debemos detenernos y reflexionar sobre cada pequeño detalle del futuro negocio e ir plasmándolos en el plan empresarial
Aunque en algunos aspecto puede ser conveniente contar con el apoyo de empresas o personal especializado para realizar un plan de empresa, es fundamental la plena implicación y el compromiso del emprendedor, ya que es la persona que asume el riesgo y el encargado de llevarlo a cabo, así como de tomar las decisiones que marcaran el destino del negocio. Por tanto “el mejor plan de empresa es siempre el que realiza el propio emprendedor”.